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PROYECTO EDUCATIVO

La formación la enfocamos en el sentido de una triple búsqueda:

• Búsqueda de unidad entre los principios pedagógicos puestos en evidencia por E. Willems y los que presiden los diversos
aspectos de la formación: partir de la vida y de sus lazos con la música, privilegiar la expresión del ser en sus motivaciones
profundas, cultivar el buen contacto relacional asociado a la exigencia justa.

• Búsqueda de libertad: la de los participantes ante lo que se les propone, ante las formas a recrear por sí mismos, con su
interioridad propia y en su contexto preciso: también la de los formadores, para preservar la evolución de los cursos hacia un constante perfeccionamiento, a fin de alcanzar cada vez mejor los objetivos en función de las necesidades de los participantes.

• Búsqueda de energía en uno mismo a través de la música: necesaria para la adquisición de una competencia musical equilibrada
en todos los campos y para un dominio pedagógico de la progresión.

CONDICIONES PARA APLICAR EL MÉTODO WILLEMS®

• Conocer profundamente los principios psicológicos de la educación musical. Principios basados en las relaciones existentes entre los elementos fundamentales de la música y aquellos pertenecientes a la naturaleza humana.

• Disponer de un material musical adecuado para emprender la educación sensorial  del niño.

El Método WILLEMS le da gran importancia a los elementos naturales:


El movimiento y la voz, que están en todo ser humano.
Partimos de que la música es un lenguaje, y como nuestra propia lengua, precisa de una impregnación (experimentación) anterior, basada en la escucha (desarrollo sensorial), que implica una memoria e interés (desarrollo afectivo), llegando a la conciencia a través de la imitación e invención (desarrollo mental).

El objetivo principal de la Educación Musical Willems®, es el ser humano, favorecer su mejor crecimiento y evolución.

Lo que la música aporta al desarrollo individual de la persona, así como el aspecto social que comienza en la familia y el colegio, ha sido ya científica y experimentalmente constatado.

Nuestro proyecto educativo según estos principios:

• Asegura, gracias a sus bases vivas y ordenadas, un desarrollo del oído musical y del sentido rítmico, que prepara la práctica del solfeo, la de un instrumento o la de cualquier otra disciplina musical.

• Emplea con la participación activa de los niños, medios naturales y vivos que van de lo concreto a lo abstracto, favoreciendo una transición homogénea de lo instintivo a la concentración, y de ésta al automatismo.
El material y conceptos empleados parten de la música en sí misma: del sonido, el movimiento sonoro, el ritmo, el canto y el movimiento corporal natural. Trabajando estos cuatro aspectos en cada clase, pues todos ellos son esenciales para una formación rica y completa.

¿CÓMO ES UNA SESIÓN WILLEMS®?

• Daremos prioridad a la Audición, pues es el momento en que los niños están más receptivos y atentos. Se aprovecha este momento para las actividades de mayor concentración, facultad que se va desarrollando junto con la evolución psicológica del niño.

• El Ritmo implica una mayor actividad, comenzamos a movilizar la parte física de nuestro cuerpo. Ello requiere atención además de movimiento y poco a poco, según las características de cada niño, mayor exigencia y precisión.

• Las Canciones son el centro de la clase, en importancia y en tiempo, por contener todo lo anterior: melodía, ritmo, armonía, y además un texto, una historia. Las canciones están organizadas por objetivos pedagógicos. Cada canción tiene así un sentido además del mero placer por cantar que por supuesto está incluido entre aquellos.

• Terminaremos con el Movimiento pues requiere más esfuerzo físico y menos concentración mental, sin perder por ello la atención y la escucha musical. Con ello y a través de movimientos naturales de los niños asociados a la música, improvisada o grabada, desarrollamos el sentido del tempo, del carácter, además de acercar a los niños a la Música de los grandes maestros, lo que hará nacer en ellos un sentido crítico más evolucionado que otros compañeros que crecen con un entorno musical no tan selecto y en el que, por desgracia, muchas veces, no es la calidad musical la que prevalece.

El tiempo que se dedica a cada parte de la clase depende de muchos factores y es el profesor el que decide, dentro del marco orientativo expuesto, según las características y estado de ánimo de los niños y / o la consecución de los objetivos propuestos.